La rentabilidad, un concepto relativo
Determinar la rentabilidad de un cultivo de setas no es una tarea sencilla. El concepto de “rentable” varía mucho según la perspectiva y los objetivos de cada persona.
Para algunos, el cultivo resulta rentable porque genera ingresos en poco tiempo; para otros, puede no serlo si implica contratar personal o gestionar una estructura empresarial más compleja. Y también hay quienes lo consideran muy rentable al conseguir buenos precios de venta y márgenes atractivos gracias a una buena negociación o diferenciación del producto.
En nuestras asesorías hemos ayudado a personas que tenían otros trabajos u otros cultivos agrícolas como por ejemplo olivar, almendros o incluso invernaderos de flor cortada y para ellos era muy importante compatibilizar este cultivo. Otras personas querían iniciar un proyecto pequeño y personal y otras personas tenían intención de invertir grandes sumas de dinero y por tanto, crear empleo y producir en volumen. La palabra rentabilidad es muy distinta en un caso y en otro.
El punto de partida es importante
El primer paso para realizar un cálculo realista de la rentabilidad en un cultivo de setas es conocer bien el punto de partida. No es lo mismo un agricultor o ganadero que ya dispone de una nave, galpón, masía o cortijo en desuso, que una persona que necesita construir sus instalaciones desde cero y asumir el coste de una hipoteca o alquiler.
De hecho, los costes fijos pueden variar mucho entre regiones, especialmente en lo que respecta al alquiler o a la adecuación del espacio para el cultivo.
Además, el enfoque comercial es determinante. Existen volúmenes mínimos de producción a partir de los cuales no compensa gestionar la distribución de forma directa, y puede ser necesario acudir a mercados mayoristas. Sin embargo, producir en pequeñas cantidades y vender al por mayor puede reducir los márgenes drásticamente si no se elige bien la especie o el formato de venta.
Por ello, es fundamental definir el volumen de producción óptimo —tanto mínimo como máximo— que permita orientar la comercialización al por menor o al por mayor. Esta decisión condiciona toda la estructura empresarial: la normativa aplicable, el personal requerido, los horarios, la inversión inicial y, en definitiva, la rentabilidad del proyecto.
(Si te interesa profundizar en esta parte, puedes consultar nuestro curso de comercialización de setas, donde explicamos en detalle cómo optimizar la estrategia de ventas para maximizar la rentabilidad de tu cultivo.)
No todo es el precio por kilo: errores comunes en el cálculo de rentabilidad
Uno de los errores más frecuentes es calcular la rentabilidad de un cultivo de setas solo en función del margen obtenido por kilo vendido.
Por ejemplo: si cada saco de setas de ostra produce unos 3 kg y se venden a 4 €/kg, parece lógico pensar que la facturación es de 12 € por saco y que, restando el coste del sustrato, ya tenemos el beneficio. Pero este cálculo es engañoso.
La producción no es constante, sino que se desarrolla en varias oleadas durante 3 o 4 meses. Esto significa que los gastos fijos (electricidad, alquiler, mano de obra, transporte) deben repartirse entre los meses en los que se obtiene la producción total.
Por tanto, una correcta planificación de las cosechas es esencial para mantener un flujo constante de producto y garantizar una rentabilidad estable a lo largo del tiempo.
Optimización de costes y logística
Otro aspecto que influye directamente en la rentabilidad del cultivo de setas son los costes de transporte, tanto de materias primas como de sustratos ya sembrados.
Cuanto mayor sea el volumen de compra, menor será el coste proporcional del transporte. Sin embargo, no conviene precipitarse y comprar grandes volúmenes sin planificación, ya que podríamos obtener una cosecha masiva en poco tiempo y saturar el mercado local, provocando una bajada de precios.
La clave está en equilibrar la producción, el almacenamiento y la distribución para mantener la oferta ajustada a la demanda y evitar pérdidas.
Además, nosotros recomendamos siempre, intentar la siembra propia para tener libertad absoluta a la hora de planificar siembras, elegir la especie a cultivar y no depender de las fábricas o los trasportistas.
Según la especie, el coste del sustrato en gran volumen, es decir, a partir de 500 unidades, puede oscilar entre 4 y 15€/u. Y, si sembramos nosotros mismos, ese coste suele descender a 1 o 2€/u.
Enfoque comercial
El enfoque comercial es clave para conseguir más rentabilidad. Hay varios tipos de clientes a los que podemos acceder:
-mayoristas. Son muy cómodos porque mueven grandes volúmenes y con uno o dos clientes a los que se visite dos o tres días en la semana ya se puede tener vendida toda la cosecha. Sin embargo, ellos están atados al precio de venta que marcan las grandes lonjas y suelen ser precios bajos. Por ejemplo, la seta gris se suele vender entre 2 y 4€/kg
–restauración. Son muy exigentes en cuanto al servicio. No puede haber roturas de stock pero valoran muchísimo la calidad de una seta recién recolectada ya que les resuelve el problema de la rápida caducidad. Son capaces de pagar el doble que el precio que haya en ese momento en el mercado mayorista
-fruterías. Mueven varias cajas semanales y se puede negociar con ellos un buen precio.
–grupos de consumo. Se puede convencer a un grupo de vecinos, un grupo de oficina o incluso un grupo de papás de algún colegio para hacer un grupo de consumo semanal e intercambiar con ellos recetas y datos curiosos. Es una forma de venta muy humana y muy amable.
-otros. hay muchos otras formas de comercializar que explicamos detalladamente en nuestros cursos o asesorías.
Además, no es lo mismo comercializar hongos muy conocidos como la seta de ostra o girgola que hongos que se están introduciendo en el mercado ahora mismo como por ejemplo melena de león, reishi, enoki, la seta rosa, seta amarilla, etc.
Los hongos medicinales están teniendo mucha aceptación en los mercados y apenas hay productores que abastezcan la demanda creciente. En nuestro curso de cultivo de hongos medicinales describimos tanto la forma de sembrarlas como la normativa y clientes que hay. Además, resumimos los descubrimientos científicos en materia de salud hechos con estos hongos.
Los precios de algunos hongos en hostelería pueden acercarse a lo que mostramos a continuación:
-champiñón 3 o 4€/kg
-seta 4 o 5€/kg
-shiitake 10 o 12€/kg
-setas de cardo, setas de chopo 20 a 25€/kg
-melena de león, reishi, maitake, enoki, etc 25 a 30€/kg
Sin embargo, no es lo mismo el precio de venta que la rentabilidad de cada una de esas especies. Puede que el champiñón sea más rentable si se consigue sustrato cerca que otras porque es mucho más productivo.
Las medicinales pueden ser muy rentables si se encuentran clientes cerca que absorban toda la producción.
Hay que analizar cada caso, cada proyecto para enfocarlo correctamente.
Un ejemplo rentable de cultivo de hongos
Por poner un ejemplo curioso.. Un emprendedor nos pidió ayuda para cultivar oreja de judas (Auricularia auricula judae). En España no es un hongo conocido pero, precisamente por eso, muchos restaurantes asiáticos no tienen proveedor de esa seta en fresco. Por tanto, el 100% del mercado era para el.
Sin competencia.
Sin precios pre fijados.
Y es una seta muy fácil de cultivar.
Resumen. Un proyecto precioso que ayudamos a crear y con una rentabilidad enorme.
Conclusión: rentabilidad se alcanza con buena planificación y enfoque
Calcular la rentabilidad de un cultivo de setas requiere analizar muchos factores: inversión inicial, estructura de costes, capacidad de producción, tipo de comercialización y estabilidad en las ventas.
Aunque el proceso puede parecer complejo, con una buena planificación y una gestión estratégica, los márgenes de beneficio pueden ser muy atractivos.
Si quieres resolver dudas o necesitas asesoramiento personalizado, en Setacor somos especialistas en el cultivo y comercialización de hongos, y podemos ayudarte a hacer de tu proyecto un negocio rentable y sostenible.
