Existe la creencia generalizada de que los hongos están asociados a climas húmedos, bosques , temperaturas frescas, etc y es verdad. Pero hay un grupo de valientes que se han adaptado a otras condiciones ambientales y son capaces de crecer en la frontera del desierto.
De hecho, hay varios trabajos etnográficos que describen las aficiones de la población de Barhein, por poner un ejemplo con respecto a la recolección de hongos silvestres.
En todo el norte de Africa y zonas del Golfo Pérsico hay mucha afición a recoger turmas o trufas del desierto. Familias enteras salen los fines de semana a recolectar estos hongos y se los comen en ricas recetas tradicionales.
En Marruecos suelen hace tajines con verduras y especias que incluyen la famosa «ras el hanout» que le da un toque buenísimo.
De hecho, en la carretera hacia Rabat, podemos encontrar pirámides hechas con bolas de barro que simulan las terfezias. Si paramos el coche en el arcén, probablemente, nos saldrá de la maleza un señor con una bolsa de turmas verdaderas para comenzar a poner precio y regatear.
En el sur de España también podemos recolectar estas setas. En Córdoba hay mucha afición en las zonas de Cardeña, Pozoblanco, etc. Y en Málaga, Granada y Almería también se recolectan mucho.
Hay que ir a buscarlas a zonas arenosas de suelos ácidos cercanos a riachuelos o zonas húmedas. Tenemos que localizar una planta turmera como por ejemplo Tuberaria guttata y ver si hay alguna protuberancia en el terreno, quizá con grietas. En este caso, no se buscan con perros como pasa con las trufas negras sino agudizando la vista.
Este vídeo nos muestra cómo recolectar turmas. Es una recolección muy emocionante. En los años buenos en los que la primavera es lluviosa, se pueden recolectar bastantes kilos.
Sin embargo, esta especie está en recesión debido al exceso de recolección y al cambio
de uso de los terrenos. Al desaparecer el pastoreo, la hierba baja es reemplazada por arbustos y no dejan crecer a la Tuberaria guttata sin la cual, las terfezias no pueden crecer.
Si los encontramos, veremos unos hongos redondeados, completamente enterrados en el terreno, parecidos a una patata.
El cultivo ha comenzado hace poco, sobre todo, impulsado por el recientemente fallecido Mario Honrubia, de la Universidad de Murcia.
Es un cultivo muy prometedor que se puede establecer en zonas semidesérticas, improductivas, suelos ácidos, donde otros cultivos tienen poca rentabilidad.
Tiene muchas ventajas este cultivo, sobre todo que es mucho más precoz que el cultivo de las trufas.
