Existe un patrón de fructificación de hongos muy definido según la lluvia, temperatura, estación del año, etc.
De esta forma, no se nos ocurre ir a buscar níscalos a Sierra Morena en abril, pero sí podemos encontrar otros hongos comestibles. Enero y febrero son meses de transición entre el otoño y la primavera en los que podemos recolectar hongos resistentes al frío.
En la siguiente tabla intentamos dar las claves para identificar a los hongos más frecuentes del mes de febrero. Es una tabla muy sencilla y con el lenguaje más simple posible para no dificultar la identificación de esas especies.
Podemos ver que hay varios hongos comestibles como Suillus bellini o espoje, Tricholoma terreum o negrilla, Laccaria laccatta o senderuela naranja, Auricularia auricula judae u oreja de judas.
Aunque ya no vemos a la mortal Amanita phalloides, también hay hongos tóxicos estos meses como las micenas y los inocybes, ligados a intoxicaciones que atacan al sistema nervioso, por lo que hay que identificar bien a las setas antes de comérnoslas.
Muchas de las especies, simplemente, no tienen interés gastronómico debido a su textura cartilaginosa o leñosa o incluso, su mal sabor.
Esperamos que con esta tabla os sea más fácil identificar las setas en campo. Sin embargo, la recomendación final es, siempre, consultar a un experto antes de consumirlas.
Seguidnos en REDES SOCIALES para conocer nuestra agenda de actividades y curiosidades de las setas silvestres.

tabla de identificación de setas de febrero Setacor
