Dónde cultivar setas

¿Dónde cultivar setas? Instalaciones necesarias para cultivar hongos

¿Estás pensando en cultivar setas y no sabes qué tipo de espacio necesitas? ¿Tienes una nave, un terreno, un invernadero o incluso una cueva y quieres saber si puede adaptarse a un proyecto de cultivo de hongos?

La realidad es que no existe una única instalación para cultivar setas. Dependiendo de la inversión disponible, el clima de la zona, el espacio del que dispongas y el tipo de producción que quieras desarrollar, puedes utilizar diferentes soluciones.

En Setacor llevamos décadas trabajando con el cultivo de setas y acompañando a emprendedores que quieren poner en marcha sus propios proyectos. Hemos conocido explotaciones en zonas con condiciones climáticas muy diferentes, desde lugares fríos como Alemania o la Patagonia chilena hasta regiones cálidas como Argelia y el sur de España.

Por eso, si quieres empezar a cultivar hongos, no descartes un espacio simplemente porque a primera vista parezca poco convencional. En muchos casos es posible adaptar las instalaciones a las necesidades del cultivo.

¿Qué espacio necesito para cultivar setas?

Una de las primeras preguntas que suele hacerse cualquier persona que quiere iniciar un cultivo de setas es qué tipo de instalación necesita.

La respuesta depende, sobre todo, de la inversión inicial.

No es lo mismo plantear un pequeño proyecto con un presupuesto de 2.000 € que diseñar una explotación con una inversión de 200.000 €. Además, muchos emprendedores ya cuentan con un terreno, una nave o algún otro espacio que quieren aprovechar.

Por eso, antes de comprar o alquilar una instalación, conviene estudiar las posibilidades del espacio disponible y determinar qué adaptación necesita.

A continuación, repasamos algunas de las principales alternativas para cultivar setas de forma profesional.

1. Naves y locales para cultivar setas

Una nave es una de las opciones más habituales cuando se busca desarrollar un cultivo de setas profesional.

Como referencia, para plantear un negocio con una superficie suficiente para buscar rentabilidad, recomendamos aproximadamente 50-70 m² como punto de partida para los hongos medicinales y a partir de 150m2 para el cultivo de hongos más convencionales como la seta de ostra, seta gris o gírgola.

Ventajas de utilizar una nave

Una de las principales ventajas es que permite controlar mejor las condiciones ambientales del cultivo.

Entre sus puntos fuertes destacan:

  • Mayor facilidad para climatizar las salas de cultivo.
  • Posibilidad de controlar mejor las condiciones necesarias para la producción.
  • Mayor facilidad para disponer de agua potable.
  • Una adaptación más sencilla a determinados requisitos sanitarios.

Se puede alquilar una nave o galpón (en Sudamérica) y comenzar sin tener que realizar la inversión inmobiliaria.

¿Cuál es el principal inconveniente?

Cuando la nave es alquilada, el coste mensual puede convertirse en una parte importante de los gastos fijos del proyecto si estamos en una gran ciudad o en zonas con poco espacio como los archipiélagos españoles.

Antes de comprometerse con un alquiler, es recomendable realizar los cálculos económicos necesarios para comprobar la viabilidad anual de la explotación.

También hay que tener en cuenta las obras de acondicionamiento.

Si se construyen instalaciones permanentes dentro de una nave alquilada, parte de esa inversión puede quedar vinculada al inmueble. Por ello, puede resultar interesante utilizar materiales y estructuras desmontables o trasladables cuando las características del proyecto lo permitan. Nosotros hemos llegado a ver estructuras plásticas dentro de naves industriales tanto en clima suave como por ejemplo en Málaga como en climas fríos como Montefrío en la provincia de Granada. Es un concepto de invernadero dentro de una nave. Muy versatil.

cultivos de melena de león y shiitake de setacor
cultivos de melena de león y shiitake de setacor

2. Invernaderos para el cultivo de setas

Si dispones de un terreno, un invernadero para cultivar setas puede ser una de las alternativas más económicas para comenzar.

Es especialmente interesante para emprendedores que ya cuentan con una parcela y buscan reducir la inversión inicial necesaria para poner en marcha el proyecto.

El principal inconveniente de un invernadero es su menor aislamiento respecto al exterior. Sin embargo, las empresas más grandes del sector en España están situados en el corazón de La Rioja, con clima muy frío y optan por soluciones muy interesantes para cultivar en invernadero en invierno. En nuestros cursos de cultivo de setas mostramos cómo adaptar estas y las demás instalaciones al cultivo.

Pero esta característica también puede aprovecharse.

Cultivo de setas según la estación

La menor protección frente al clima puede permitir plantear un sistema de producción adaptado a las diferentes épocas del año.

En función de las condiciones ambientales y de las especies seleccionadas, se puede organizar la producción para aprovechar diferentes periodos de fructificación.

También es posible plantear un cultivo estacional de setas, concentrando la producción cuando las temperaturas exteriores se encuentran aproximadamente entre los 10 y los 25 ºC. O mejor aún, cultivar especies de setas cuyo óptimo de fructificación sea a temperatura baja como por ejemplo la seta de cardo, el enoki y algunas variedades de shiitake o la seta común.

¿Qué invernadero necesito para cultivar setas?

En principio, diferentes tipos de invernadero pueden adaptarse al cultivo de hongos.

Sin embargo, antes de realizar la compra es importante estudiar las características concretas de la parcela y de la instalación.

Para un proyecto comercial, recomendamos considerar una superficie mínima aproximada de 100 m².

También conviene comprobar previamente aspectos como:

  • Condiciones para instalar la estructura.
  • Potencia eléctrica disponible o bien trabajar con placas solares y generadores. La luz se necesita solo en algunas fases del cultivo.
  • Características y altura del invernadero.
  • Posibilidad de instalar sistemas de riego. El agua es fundamental. No es necesario que sea potable ni se necesitan grandes volúmenes pero si hay que nebulizar la sala de producción.

Antes de comprar un invernadero, es importante comprobar la normativa aplicable.

La foto muestra un detalle de un invernadero para el de cultivo en troncos.

3. Contenedores isotermos para cultivar hongos

Los contenedores isotermos son otra alternativa que puede resultar interesante para determinados proyectos.

Pueden ser especialmente útiles cuando se dispone de un terreno con electricidad y agua y se busca crear una instalación modular.

Una posibilidad consiste en utilizar estos contenedores para determinadas fases del proceso, como la siembra o la incubación, y combinar posteriormente estas estructuras con pequeños invernaderos destinados a la producción durante los meses de clima favorable.

¿Se pueden comprar contenedores isotermos de segunda mano?

Sí. Una de las ventajas de esta solución es que pueden encontrarse contenedores isotermos usados procedentes del transporte.

En algunas zonas de España existe una oferta importante de este tipo de estructuras.

Como referencia recogida de nuestra experiencia, los contenedores de segunda mano pueden encontrarse aproximadamente entre 1.500 y 2.000 €, aunque el precio final dependerá de su estado, tamaño y características.

Los modelos habituales tienen unas dimensiones aproximadas de 18-20 pies, con una superficie cercana a los 30 m².

Esto permite plantear una explotación formada por diferentes módulos.

Otra característica interesante es su movilidad: al tratarse de estructuras transportables, pueden trasladarse a otra ubicación si las circunstancias del proyecto cambian.

En la Sierra de Francia, Salamanca, por poner otro ejemplo, hicimos un curso y ayudamos a trasformar varios contenedores isotermos en salas de siembra, de incubación y de producción de setas.

4. Cultivar setas en cuevas

¿Sabías que también existen proyectos de cultivo de setas en cuevas?

No es la opción más habitual, pero en determinadas zonas puede ser una alternativa interesante.

Una de las principales características de las cuevas es su capacidad de aislamiento. Además, pueden mantener niveles de humedad elevados de forma natural, unas condiciones que pueden resultar favorables para determinados cultivos.

Dependiendo de la especie cultivada, será necesario complementar estas condiciones con otros elementos de producción.

Por ejemplo, puede ser necesario instalar iluminación programada para proporcionar las horas de luz requeridas por el cultivo.

¿Se puede alquilar una cueva para cultivar setas?

Las posibilidades dependerán de la ubicación y de la normativa aplicable. Hay cuevas que no se pueden regar.

En algunas zonas del norte de España, como Asturias, Cantabria, La Rioja, Granada o Galicia, existen espacios públicos en bosques y cuevas que pueden ser susceptibles de arrendamiento.

Si estás estudiando esta opción, una posibilidad es consultar directamente con el ayuntamiento correspondiente para conocer la disponibilidad y las condiciones de utilización del espacio.

Al igual que hablamos de cuevas, podemos hablar de bodegas o cisternas subterráneas.

En la foto mostramos unos bloques de sustrato de setas fructificando en una cueva donde realizamos un curso de formación hace unos años. Se aprecia la pared de tierra encalada.

5. Cultivo de setas en bosques

Otra alternativa poco convencional es desarrollar determinados proyectos de cultivo de hongos en terrenos boscosos.

En este tipo de producción pueden utilizarse técnicas basadas en troncos como sustrato, integrando el cultivo dentro del entorno forestal.

En función de las características del terreno y de las necesidades del cultivo, puede ser necesario incorporar sistemas complementarios, como el riego.

No es una solución adecuada para todos los tipos de producción, pero puede ser interesante en determinadas zonas y para proyectos que busquen aprovechar las condiciones naturales del entorno.

¿Cuál es la mejor instalación para cultivar setas?

La mejor instalación no es necesariamente la más grande ni la más cara.

La elección dependerá de las características concretas de cada proyecto.

Antes de decidir dónde cultivar setas, recomendamos analizar:

1. La inversión disponible

El presupuesto inicial condicionará qué tipo de instalación puedes poner en marcha.

2. El espacio del que ya dispones

Si tienes una nave, un terreno u otra instalación, puede ser mucho más interesante estudiar cómo adaptarla que comenzar desde cero.

3. El clima

La temperatura exterior tiene especial importancia cuando se utilizan instalaciones con menor aislamiento, como los invernaderos.

4. El agua y la electricidad

Antes de elegir una ubicación hay que comprobar qué suministros están disponibles y qué posibilidades existen para adaptarlos al proyecto.

5. La normativa

Las características del proyecto van a requerir una normativa diferente. Se pueden comercializar setas sin necesidad de tramitar el registro sanitario pero si queremos obtener el registro sanitario de los alimentos, debemos cumplir una normativa exigente.

6. El modelo de negocio

No necesita las mismas instalaciones un proyecto pequeño y estacional que una explotación destinada a producir durante todo el año. También debemos reflexionar si queremos comprar sustrato listo para producir o bien sembrar desde cero en nuestras instalaciones.

¿Puedo empezar un cultivo de setas con poco espacio?

Es posible realizar pequeños cultivos en espacios reducidos, pero si el objetivo es crear un negocio rentable de cultivo de setas, las necesidades de superficie son mayores.

Como referencia, para una explotación profesional recomendamos estudiar superficies de aproximadamente 50-70 m² en el caso de una nave y alrededor de 100 m² si se plantea utilizar un invernadero. Por poner un ejemplo concreto, nosotros, en Setacor, hemos asesorado a un proyecto de 75m2 en una gran ciudad del levante español que no solo tenía rentabilidad para el promotor sino que le obligaba a contratar para poder sacar adelante todos los pedidos.

Estas cifras son referencias orientativas procedentes de nuestra experiencia y no sustituyen el estudio concreto de cada proyecto.

¿Qué instalación elegir para mi cultivo de hongos?

Como hemos visto, hay muchas más posibilidades de las que puede parecer inicialmente.

Una nave, un invernadero, un contenedor isotermo, una cueva o incluso determinados terrenos forestales pueden formar parte de un proyecto de cultivo, dependiendo de las características de la producción.

La clave está en adaptar el sistema de cultivo al espacio disponible, y no necesariamente en buscar una instalación perfecta desde el principio.

Si ya tienes un terreno, una nave, un local o cualquier otro espacio y estás pensando en comenzar un proyecto, merece la pena analizar sus posibilidades antes de realizar una gran inversión.

¿Quieres empezar a cultivar setas?

Dentro de nuestros cursos hay un módulo entero dedicado a la adaptación de las instalaciones al cultivo. Sala de siembras, sala de incubación, sala de producción, sala de manipulación post cosecha….no todas las salas son obligatorias.

Damos muchas ideas a bajo coste y otras más industriales.

Es un módulo que nos encanta mostrar ya que cuando nosotros comenzamos nuestro propio proyecto en 2001, nadie nos quería abrir sus puertas y tuvimos que viajar a Holanda y Alemania. Después de tantos años, hemos logrado visitar y grabar muchas instalaciones tanto en España como en otros países y nos gusta compartir estos momentos con vosotros para ayudar a iniciar vuestros proyectos.

CURSO DE CULTIVO DE SETAS

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